Suero (sangre)

Suero () es el componente líquido y soluto de la sangre que no desempeña ningún papel en la coagulación. Puede definirse como plasma sanguíneo sin factores de coagulación o como sangre a la que se le han eliminado todas las células y factores de coagulación. El suero incluye todas las proteínas que no se utilizan en la coagulación de la sangre; todos los electrolitos, anticuerpos, antígenos, hormonas; y cualquier sustancia exógena (por ejemplo, fármacos o microorganismos). El suero no contiene glóbulos blancos (leucocitos), glóbulos rojos (eritrocitos), plaquetas ni factores de coagulación.
El estudio del suero es la serología. El suero se utiliza en numerosas pruebas de diagnóstico, así como en el grupo sanguíneo. Medir la concentración de varias moléculas puede resultar útil para muchas aplicaciones, como determinar el índice terapéutico de un fármaco candidato en un ensayo clínico.
Para obtener suero, se deja que una muestra de sangre coagule (coagulación). Luego, la muestra se centrifuga para eliminar el coágulo y las células sanguíneas, y el sobrenadante líquido resultante es suero.
Usos clínicos y de laboratorio
El suero de pacientes convalecientes que se recuperan con éxito (o ya se han recuperado) de una enfermedad infecciosa puede utilizarse como biofarmacéutico en el tratamiento de otras personas con esa enfermedad, porque los anticuerpos generados por la recuperación exitosa son potentes combatientes del patógeno. Este suero de convalecencia (antisuero) es una forma de inmunoterapia.
El suero también se utiliza en la electroforesis de proteínas, debido a la falta de fibrinógeno que puede provocar resultados falsos.
El suero bovino fetal (SFB) es rico en factores de crecimiento y con frecuencia se agrega a los medios de crecimiento utilizados para el cultivo de células eucariotas. Originalmente se utilizó una combinación de FBS y el factor inhibidor de la leucemia de citoquinas para mantener las células madre embrionarias, pero las preocupaciones sobre las variaciones de FBS entre lotes han llevado al desarrollo de sustitutos del suero.
Estrategias de purificación
El suero y el plasma sanguíneo son algunas de las mayores fuentes de biomarcadores, ya sea para diagnóstico o terapéutico. Su amplio rango dinámico, complicado aún más por la presencia de lípidos, sales y modificaciones postraduccionales, así como múltiples mecanismos de degradación, presenta desafíos en cuanto a reproducibilidad analítica, sensibilidad, resolución y eficacia potencial. Para el análisis de biomarcadores en muestras de suero sanguíneo, es posible realizar una separación previa mediante electroforesis de flujo libre que normalmente consiste en un agotamiento de la proteína albúmina sérica. Este método permite una mayor penetración del proteoma mediante la separación de una amplia variedad de analitos cargados o cargables, que van desde pequeñas moléculas hasta células.
Nota de uso
Como muchos otros sustantivos masivos, la palabra suero puede pluralizarse cuando se usa en ciertos sentidos. Para hablar de múltiples muestras de suero de varias personas (cada una con una población única de anticuerpos), los médicos a veces hablan de sueros (el plural latino, a diferencia de sueros). Etimológicamente, suero se deriva del protoindoeuropeo *ser- (“fluir, correr”).