Partido Comunista Argentino
El Partido Comunista de Argentina (español: Partido Comunista de la Argentina, abreviado PCA) es un partido comunista de Argentina. Es miembro del Frente de Todos, la coalición gobernante que apoya al presidente Alberto Fernández.
Fue fundado el 6 de enero de 1918 como el Partido Socialista Internacional, después de una división dentro del Partido Socialista entre quienes apoyaban y quienes se oponían a la Revolución Rusa de Octubre y la Tercera Internacional. Desde sus inicios, el partido mantuvo un alineamiento con el Partido Comunista de la Unión Soviética, lo que generó fricciones con el resto de la izquierda argentina, que acusó al partido de luchar más por los intereses geopolíticos de la Unión Soviética que por los intereses efectivos. Surgimiento de una revolución comunista en Argentina.
Historia
Fundación e historia temprana

Tras la Revolución de Octubre y el ascenso de los bolcheviques al poder en Rusia, las tensiones entre las facciones reformistas y revolucionarias del Partido Socialista de Argentina (Partido Socialista, PS) llegó a su punto de ruptura. El 6 de enero de 1918, tras la derrota del PS' Al negarse a respaldar el golpe bolchevique, la facción revolucionaria se separó del Partido Socialista y formó el Partido Socialista Internacional (Partido Socialista Internacional, PSI). El partido cambió su nombre a Partido Comunista de la Argentina (Partido Comunista de la Argentina, PCA) dos meses después..
Desde sus inicios, el PCA siguió la línea política del Partido Comunista de la Unión Soviética, apoyando sus iniciativas y adhiriéndose a la Internacional Comunista (Comintern) en 1919. Su alineación con el PCUS durante el período estalinista le valió numerosas críticas por parte de otros partidos de la izquierda política argentina. El PCA sufrió varias divisiones a lo largo de la década de 1920, y surgieron varias facciones, entre ellas los frentistas en 1923, los chispistas (pretrotskistas) en 1925, y los penelonistas (partidarios de Nikolai Bujarin) en 1928.
La PCA organizó el envío de voluntarios a las Brigadas Internacionales y otros recursos a la Segunda República Española durante la Guerra Civil Española. Victorio Codovilla, que dirigió el octavo congreso del PCA en 1928, asesoró al Partido Comunista de España (PCE) en nombre de la Internacional Comunista durante este período. También fue responsable de organizar a los agentes locales del NKVD en España y de dirigir la persecución, tortura y asesinato de militantes anarquistas, miembros del Partido de los Trabajadores de Unificación Marxista y otros opositores del PCE en las Brigadas Internacionales. El partido apoyó activamente a la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial organizando colectas de ayuda y haciendo que sus líderes contribuyeran a diversas tareas internacionales bajo las órdenes de Moscú. Por ejemplo, Codovilla fue responsable de organizar el asesinato de León Trotsky en México en 1940; para entonces ya se había ganado la plena confianza de los dirigentes soviéticos.
Del peronismo a la dictadura de 1976
Como resultado de la acción de los trabajadores, movilizaciones del 17 de octubre de 1945 contra la destitución y detención de Juan Domingo Perón, dentro del partido hubo cuestionamientos a la línea política del mismo y a la dirección encabezada por Codovilla y en la Conferencia Nacional de diciembre de ese año, Rodolfo Puiggrós expresó abiertamente críticas y exigió encontrar acuerdos prácticos con Perón en torno a la defensa de los intereses de los trabajadores y la lucha contra el imperialismo.
En las elecciones de 1946 el Partido Comunista formaba parte de la Unión Democrática, opuesta al peronismo. Puiggrós fue expulsado en 1947 y fundó el Movimiento Comunista Obrero junto con algunos sindicalistas comunistas partidarios de la alianza con el peronismo.
El estudiante de química y militante comunista Ernesto Mario Bravo fue secuestrado en su domicilio el 17 de junio de 1951 y torturado por la policía. Su caso fue denunciado por el médico que lo atendió, primero en la Sección Especial y luego en una quinta a donde fue trasladado. El gobierno, sin embargo, negó enfáticamente los hechos:
«Negó la desaparición de Bravo, negó las torturas, denunció todo como una maniobra opositora y hasta el Consejo Superior del Partido Peronista insistió que el episodio entero había sido 'una confabulación con el propósito de subvertir el orden'. Y cuando la decisión judicial hizo innegable todo lo que se había negado, apretó los tornillos de los medios periodísticos para echar sobre el tema una espesa vaharada de desinformación y movió los magistrados necesarios para exculpar a los torturadores. Al defenderlos hizo suyas sus culpas, las endosó, lo que revela la tremenda insensibilidad que se había instalado en las estructuras oficiales. Maltratar a un ciudadano era perdonable, si por añadidura era un comunista, entonces era un servicio un premiar. Pues -no hace falta — Lombilla y sus colaboradores regresaron a sus puestos y fueron ascendidos, como corresponde».
El 17 de junio de 1955, la policía de Rosario detuvo, torturó y desapareció a Juan Ingallinella, médico y dirigente del partido, quien días antes había participado en la publicación de panfletos en defensa del gobierno, denunciando a los autores intelectuales de los bombardeos y ametrallamientos. de Plaza de Mayo, en el que murieron más de 350 personas y más de 700 resultaron heridos y mutilados.
Tras el derrocamiento de Perón, el partido criticó la pérdida de libertades democráticas y la prohibición de los partisanos que llevaron a cabo el golpe de 1955. Aunque el peronismo fue el principal objetivo de las persecuciones, el aumento de la represión en el gobierno Arambruru También le llevó a reprimir a los miembros del Partido Comunista. En 1956 el Ministro del Interior, Eduardo Busso, denunció que la Unión de Mujeres Argentinas y la Liga Argentina por los Derechos Humanos tenían vínculos con el partido. En abril del año siguiente se anunció la cancelación de la personería jurídica y 360 militantes fueron detenidos y 56 simpatizantes locales clausurados.
Se adhirió a las tesis del XX Congreso del PCUS, que postuló la transición pacífica al socialismo por la vía electoral, entre otros puntos. En 1967 sufrió la mayor escisión organizada de su historia, lo que llevaría a 4.000 miembros a separarse, formando posteriormente el Partido Comunista Revolucionario, el 6 de enero de 1968.
Durante la década de 1970, la política de los movimientos guerrilleros en América Latina no siguió. Ante la crisis del gobierno de Isabel Perón y la inminencia de un golpe militar, el PCA comenzó a “promover un esfuerzo conjunto, unitario, de los partidos políticos, de la Iglesia y de las Fuerzas Armadas hacia el establecimiento de una sociedad cívica”. -gabinete militar", dice que luego se convertiría en el reclamo de un" Convergencia cívico-militar ".
El Comité Central del PCA 27 28 no condenó el golpe de Estado de 1976 y la consiguiente dictadura militar instaurada al principio.26 29 30 31 32 Unos días después del golpe, una publicación oficial del PCA afirmó respecto al nuevo presidente: "En cuanto a sus formulaciones más precisas ... afirmamos enfáticamente que constituyen la base de un programa liberador que compartimos .... afirma que no se darán soluciones fáciles, milagrosas o espectaculares, tengan por seguro que nadie las espera ... General Videla no pide adhesión, pero comprensión, la tiene ".33 Esta postura se basó en una caracterización política que "presentaba al dúo Videla-Viola como el ala de la democracia renovada, frente a un Pinochet ala, sector no predominante dentro de las Fuerzas Armadas, canalizado a través de Emilio Massera y Luciano Menéndez" y coincidió con el apoyo que el gobierno de la Unión Soviética ofreció a la dictadura militar.31 26 Esta caracterización no fue fácilmente aceptada por toda su militancia, que, entre discusiones internas, se distribuyó entre quienes confiaban en la palabra de los líderes y quienes prefirió actuar en nombre de su cuenta o negarse a aceptar instrucciones de las direcciones.34
El PCA no se vio afectado por las leyes 21.322, 21.323 y 21.325 que disolvieron algunos partidos y grupos de izquierda; su actividad fue suspendida y, según el informe de la CIDH, al igual que otros nueve partidos políticos, fue sometido a un "comportamiento gubernamental flexible" y fue recibido en entrevistas por el gobierno militar.35 A pesar de esto, un gran número de militantes del PCA fueron perseguidos, torturados, asesinados y desaparecidos durante la dictadura.
Alberto Nadra afirma que las acusaciones realizadas por la PCA ante la CIDH permitieron por primera vez a este organismo asumir la existencia de "terrorismo de Estado" en Argentina, tomando como "caso piloto" la de la estudiante Inés Ollero, así como la detención de casi 1.600 militantes, el secuestro de más de 500 y el asesinato de 150, muestran la resistencia objetiva a la dictadura, independientemente de la posición pública del PC.
Al hacer balance de este período con motivo del 30 aniversario del golpe de Estado, el PCA emitió un comunicado en el que afirmó: "cada fuerza a su manera, nos costó a todos para comprender la novedad de la dictadura impuesta por los yanquis y apoyada por un vasto espacio político y social ... Cometimos errores al evaluar las contradicciones internas de las Fuerzas Armadas, sobrestimándolas y considerar aprovecharlos en la lucha contra el fascismo. las acciones en marcha y el nivel de hegemonía que habían alcanzado los sectores más proimperialistas desde el inicio. ... No somos, como lo sabemos y no lo ocultamos, una fuerza infalible ni en los dichos ni en los comportamientos, pero estamos orgullosos de pertenecer a un partido que resistió dignamente los ataques de la dictadura y que dio su aporte a la lucha solidaria desde el primer día, en el interior del país. y también en n el exterior ".
La PCA compareció como querellante en dos causas penales contra el terrorismo de Estado ejercido por la dictadura.
Una de esas causas es la del caso Floreal Edgardo Avellaneda, conocido como "el Negrito", nacido en Rosario el 14 de mayo de 1961. Militó en la Federación de Juventudes Comunistas y estuvo a cargo de las tareas propagandísticas en su barrio. Vivía con su madre Iris Etelvina Pereyra de Avellaneda y su padre Floreal Avellaneda, delegado de la fábrica textil Tensa, ambos militantes del Partido Comunista.
Tenía 15 años cuando fue secuestrado de su casa con su madre, fue detenido ilegalmente y torturado. Su cuerpo fue encontrado el 14 de mayo de 1976 en aguas del Río de la Plata. Su cuerpo fue encontrado con graves signos de haber sufrido torturas físicas y haber sido víctima de empalamiento.
Congresos Nacionales
- I Congreso – celebrado en 1918
- II Congreso – celebrado en mayo de 1919, el partido rompe con la Segunda Internacional
- III Congreso – celebrado en diciembre de 1920
- IV Congreso – celebrado en enero de 1922
- V Congreso – celebrado en julio de 1923
- VI Congreso – celebrado en julio de 1924
- VII Congreso – celebrado en diciembre de 1925
- VIII Congreso – celebrado en noviembre de 1928
- IX Congreso – celebrado en enero de 1938
- X Congreso – celebrado en noviembre de 1941
- XI Congreso – celebrado en 1946
- XII Congreso – celebrado en 1963
- XIII Congreso – celebrado entre el 25 y el 29 de marzo de 1969
- XIV Congreso – celebrado el 22 de agosto de 1973, el partido decide apoyar la candidatura de Perón en las elecciones presidenciales de septiembre de 1973.
- XV Congreso – celebrado el 6 de julio de 1982
- XVI Congreso – celebrado en 1986
- XVII Congreso – celebrado en 1990
- Congreso extraordinario – celebrado en 1996, un grupo de militantes rompe con el partido y forma el PCCE