Entierro de Santa Lucía (Caravaggio)
Entierro de Santa Lucía es una pintura del artista italiano Caravaggio. Está ubicado en la iglesia de Santa Lucia al Sepolcro en Siracusa, Sicilia.
Historia
Según La Leyenda Dorada, Santa Lucía había donado sus riquezas a los pobres, en agradecimiento por la curación milagrosa de su madre. Denunciada como cristiana por su propio pretendiente que sospechaba erróneamente de su infidelidad, se negó a retractarse, ofreció su castidad a Cristo y fue sentenciada a ser arrastrada a un burdel. Milagrosamente, nada pudo moverla ni desplazarla del lugar donde se encontraba. Un cuchillo la atravesó en la garganta y, donde cayó, se construyó la iglesia de Santa Lucía al Sepolcro en Siracusa.
Caravaggio había escapado de la prisión de Malta en 1608, huyendo a Siracusa. Allí su compañero romano Mario Minniti le ayudó a conseguir el encargo del actual retablo. Caravaggio lo pintó en 1608, para la iglesia franciscana de Santa Lucía al Sepolcro. La elección del tema se debió al hecho de que Santa Lucía era la patrona de Siracusa y había sido enterrada debajo de la iglesia. El tema era inusual, pero especialmente importante para las autoridades locales, que estaban ansiosas por reforzar el culto local a Santa Lucía, que había sufrido un revés con el robo de sus restos durante la Edad Media.
Estilo
Se han señalado las similitudes del cuadro con la Resurrección de Lázaro de Caravaggio y el estudioso Howard Hibbard ha hablado del "poderoso vacío" de la versión final renderizada de la pintura.