Las Revoluciones Inglesas del Siglo XVII
La Revolución Inglesa, es la denominación común para dos diferentes fenómenos políticos ocurridos en la Inglaterra del siglo XVII: la Guerra Civil... (leer más)
El liberalismo, es un término para describir al conjunto de ideologías liberales surgidas a partir del siglo XVII, que se caracterizan por promover una visión del mundo antropocéntrica, y una relación entre los individuos basada en un mínimo de libertades personales.
A partir de allí, se configura todo un espectro político que define el alcance de estas libertades mínimas, incluyendo o excluyendo conceptos como: la intervención en los mercados por parte del estado, la organización federal, e incluso la monarquía como modelo liberal, por ejemplo, en el caso del liberalismo inglés.
Todas las corrientes ideológicas, de corte liberal, tienen como axioma central de sus postulados políticos, económicos o sociales, que la relación entre las personas está definida por un conjunto de derechos subjetivos, negativos y mínimos.
Aunque se pueden encontrar vestigios del pensamiento ideológico liberal desde la antigüedad clásica, especialmente en el mundo greco-romano, no sería sino hasta la edad moderna inglesa, que estos pensamientos se cristalizaron en la obra de Locke, y posteriormente en la de otros autores ilustrados como Montesquieu, Adam Smith, o John Stuart Mill.
Todos ellos, se encontraban en un contexto histórico muy definido, (a) en el que el antiguo régimen (Ancien Régime) estaba en decadencia, (b) las ideas renacentistas y protestantes habían calado en la sociedad europea, y (c) el excepcionalismo europeo estaba en auge, producto de la expansión colonial hacia América, Asia y Oceanía.
Bajo este contexto, los pensadores europeos de finales del siglo XVII, y especialmente desde la ilustración europea del siglo XVIII, plantearon al hombre, ya no como el centro del debate epistemológico ─creador del conocimiento─, que fue el producto del renacimiento, sino como el centro del pensamiento político.
El hombre ya no solo conoce a la realidad, sino que también la crea.
Todo esto por supuesto propiciaría la Revolución Inglesa, Estadounidense, y Francesa, y todo el resto de revoluciones republicanas en la América hispana.
Tanto el liberalismo político, como el absolutismo, fueron formas de abordar esta nueva realidad, y el liberalismo lo haría, a partir del concepto de libertades mínimas, o derechos.
De aquí que la insignia de cualquier estado liberal, haya sido el establecimiento de los derechos ciudadanos, véase: el Bill of Rights, la Virginia Declaration of Rights, o la Déclaration des droits de l'homme et du citoyen. Aunque ya luego del establecimiento del estado liberal, como el modelo de estado de derecho por antonomasia ─arquetípico─, el alcance de estas libertades variaría.
El liberalismo como ideología política basa su discurso en torno a tres factores: (a) primero, a que la legitimidad de cualquier ordenamiento jurídico solo puede surgir a partir del reconocimiento de la libertad individual; siendo el individuo el principio y el fin de dicho ordenamiento.
Esto trae como consecuencia que (b) el estado sea concebido bajo un enfoque minimalista, no como un objetivo en sí mismo, sino como un medio para que las personas ─libres─ puedan existir, por lo que su alcance se limitaría a evitar que estas libertades sean quebrantadas.
Y, dentro de las libertades básicas que sustentan las ideologías liberales, quizá (c) la más importante sea la de la propiedad privada, pues constituye un derecho absoluto sobre la realidad inmediata y tangible del individuo, capaz de influir en sus medios de subsistencia, condiciones de vida, y en la creación de nueva riqueza.
Dentro de las ideologías liberales, uno de los conceptos básico es el de la propiedad privada, pues este constituye la materialización práctica de cualquier derecho de autodeterminación personal: no se puede ser libre, si no se puede poseer.
Esta premisa, deviene de que la posesión material de cosas, es en sí mismo una garantía para la libertad, si no la más importante, que pueda tener un individuo, para ejercitar su libertad, pues mientras se esté obligado a depender materialmente de otro, se le debe por tanto un mínimo de obediencia.
Conformable hereunto, he tells us, the grounds and principles of government necessarily depend upon the original of property. The subjection of children to their parents is the fountain of all regal authority. And all power on earth is either derived or usurped from the fatherly power [...]
(Conforme a lo escrito, nos narra, los fundamentos y principios del gobierno dependen necesariamente del origen de la propiedad. La sujeción de los hijos a sus padres es la fuente de toda autoridad real. Y todo poder en la tierra se deriva o usurpa del poder paternal)
John Locke[1]
(Traducción del autor*)
Así, la propiedad emancipa en la medida en que esta, permite tomar decisiones basadas en la motivación propia, y no en la expectativa de que un otro, mantenga su compromiso con brindar al individuo los medios de subsistencia.
[1]: Locke | Two treatises of government: Lib. 1, Secc. 73.
Aunque el alcance del concepto de libertad, puede variar dependiendo del tipo de liberalismo que adopte un sistema político, en general, estos tienen en común que conciben a la libertad como un derecho subjetivo, necesario a cualquier estructura sociopolítica.
Así, la libertad no es un concepto abstracto de la filosofía moral, o de la axiología, sino que es la praxis misma de cualquier relación política, o en su defecto, su fundamento.
Es decir, que el concepto de libertad, se liga necesariamente con el concepto libertad personal, e implica, el conjunto de derechos que el individuo reconoce como suyos, y que defiende como inalienables, creando así una barrera ideológica entre el individuo y la sociedad.
Toda relación que aborda el individuo, pasa necesariamente a través de estas libertades.
Esta barrera, entre el individuo y la sociedad, que constituye sus derechos y libertades, es la forma en que las ideologías liberales abordaron el dilema de la libertad.
En los modelos liberales, tienen un acercamiento particular respecto al estado, pues por un lado (a) el estado es concebido como un competidor directo de las libertades individuales, pues su acción implica la coerción necesaria de personas, y por tanto la imitación de sus libertades; pero por el otro (b) las libertades que propende el liberalismo se garantizan precisamente a través del estado.
Por lo que no puede dejar existir, como lo plantean por ejemplo los anarquistas, sino que debe limitarse de tal forma que su única función social sea precisamente la de garantizar que la libertades individuales sean garantizadas, sin intervenir activamente en ninguna otra cuestión como la religión o la economía.
El estado es visto entonces como cancerbero, peligroso en esencia, pero necesario por su utilidad, con el cual debe lidiarse como parte de la dialógica de cualquier convivencia social pacífica. Esto hace que sea indispensable para el liberalismo, que los gobiernos abracen principios como la democracia, la judicialización de la función pública, o las cartas de derechos ciudadanos.
Actualmente, la mayor parte del mundo occidental, adopta una u otra forma de liberalismo político.
AcademiaLab© Actualizado 2024
This post is an official translation from the original work made by the author, we hope you liked it. If you have any question in which we can help you, or a subject that you want we research over and post it on our website, please write to us and we will respond as soon as possible.
When you are using this content for your articles, essays and bibliographies, remember to cite it as follows:
Anavitarte, E. J. (2012, March). El Liberalismo como Ideología Política. Academia Lab. https://academia-lab.com/2012/03/20/el-liberalismo/
La Revolución Inglesa, es la denominación común para dos diferentes fenómenos políticos ocurridos en la Inglaterra del siglo XVII: la Guerra Civil... (leer más)
El Código de Napoleón, o Napoleónico, es la primera codificación estandarizada y unificada del derecho civil contemporáneo, expedida en el año 1804... (leer más)
El estado-nación es un concepto político que engloba la identidad de un colectivo étnico, cultural, territorial y jurídico, que actúa como una entidad... (leer más)